Los guitarristas tenemos un “superpoder”… que puede arruinar nuestra música.
Podemos tocar sin parar todo el tiempo que queramos.
No necesitamos respirar.
Y justamente ahí está el problema.
A diferencia de un saxofonista o un cantante, que están obligados a hacer pausas, nosotros podemos llenar cada espacio… y terminar diciendo demasiado.
La verdad es que dejar silencios entre frases suena mucho más musical que un flujo continuo.
Los dedos no necesitan respirar, pero la música sí.
Warren Haynes, guitarrista de The Allman Brothers Band y Gov’t Mule, en una entrevista con Rick Beato, cuenta algo interesante:
cuando improvisa un solo, primero piensa una frase, pero no la toca. La deja pasar, y toca la siguiente.
De esta manera no “ametralla” al oyente con demasiada información, se edita mentalmente.
El resultado está a la vista (y al oído), alcanza con escucharlo para entender que ese método realmente funciona.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.
