Los ligados (o legato) nos permiten conectar notas sin tener que pulsar cada una con la púa. Eso cambia la articulación de una frase y nos da fluidez, textura y contraste.
Ligado ascendente
En inglés, el ligado ascendente se llama «hammer-on», un nombre que describe bien la acción: se trata de «martillar» la nota con el dedo. Es decir, pulsamos una nota con la púa y la siguiente la tocamos solamente con la mano izquierda (la que pisa el diapasón), sin usar la púa.
Control de volumen
El «martillazo» tiene que ser firme: buscamos que la nota ligada suene al mismo volumen que cuando tocamos con púa.

Ligado descendente
En inglés se lo llama «pull-off», en lugar de martillar, «tiramos» del dedo para que suene una nota más grave. Primero pulsamos con la púa la nota aguda, con el dedo de la mano izquierda ya apoyado también en la nota más grave. Luego, al soltar el dedo, lo hacemos con un pequeño tirón hacia abajo, de modo que la cuerda vibre y suene la nota más grave sin usar la púa.
Control de limpieza
Para que los ligados salgan limpios, hay que silenciar las cuerdas que no participan. En las cuerdas agudas, la palma de la mano derecha apoya sobre las graves. A medida que nos movemos hacia las cuerdas graves, el trabajo pasa a la mano izquierda: usamos la punta del dedo para pisar la nota y el resto del dedo para tapar las cuerdas vecinas.

Cómo practicar ligados
Dos notas por cuerda
Para empezar a practicar esta técnica podemos usar patrones de escala de dos notas por cuerda, por ejemplo, la escala pentatónica.


Control de ritmo
Al practicar, controlemos que las figuras salgan parejas. Por ejemplo, si tocamos corcheas, cada una tiene que ocupar exactamente la mitad del pulso, tanto las pulsadas con púa como las ligadas.
Descargá la guía gratuita de ligados en PDF acá:
Guía de ligados: ejercicios para tocar con fluidez
Tres notas por cuerda
Para practicar patrones de tres notas por cuerda vamos a usar una escala mayor:


Permutaciones
Cambiando el orden de las notas podemos practicar ligados ascendentes y descendentes cuerda por cuerda.
Una permutación es, simplemente, otro orden posible para las mismas notas. Si numeramos las tres notas de una cuerda como 1-2-3, algunas variantes son 1-3-2, 2-1-3 o 3-1-2.
En este ejercicio vamos a usar la variante 2-3-1:


