En 1969, grabar distorsión en Argentina no era tan fácil.
Claudio Gabis tenía un amplificador nacional que solo sonaba limpio. No distorsionaba.
Entonces hizo algo inesperado: desarmó un grabador de cinta valvular Geloso y lo usó como amplificador.
Así logró el sonido de “No pibe” y otros clásicos de Manal.
Fue uno de los primeros sonidos de guitarra distorsionada del rock argentino.
Lo que más me gusta de estas historias, más allá de la nostalgia de ver un Geloso o una Ampex de 4 canales, es otra cosa:
cómo nuestros ídolos se arreglaban con lo que tenían.
En una época donde un Marshall o un Fender estaban completamente fuera de alcance, Gabis tenía una idea en la cabeza: “sonido valvular”.
Y cuando vio un grabador valvular, pensó: “tal vez esto funcione…”
Me hizo acordar a algo.
Cuando tenía 10 años me compraron mi primera guitarra y un amplificador chiquito que no tenía distorsión.
Pero tenía salida de auriculares.
Por algún defecto, cuando tocaba con auriculares el sonido salía completamente roto. Distorsión!
Entonces un día hice lo que había que hacer: le saqué un parlante a un radiograbador y lo conecté a la salida del ampli.
Y sí… ese Frankenstein fue mi primer “amplificador con distorsión”.
Mucho después descubrí los pedales y todo se volvió un poco más «normal».
Pero esa idea me quedó:
no es el equipo, es lo que hacés con lo que tenés
Si querés ver la historia completa de cómo se grabó “No pibe”, podés hacerlo acá.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.

