Las estiradas (bending) no son solo “estirar la cuerda”.
La idea es simple: pulsás una nota y la estirás hasta llegar a otra nota. No a cualquier lado, a una nota concreta.
Podés estirar:
– un semitono
– un tono
– tono y medio
y si estás en modo blusero, incluso más.
Ahora, lo importante: la estirada no se hace con el dedo, se hace con la muñeca.
Pulsás la nota, dejás los dedos firmes y rotás la muñeca hasta llegar al punto justo.
Eso te da más control, mejor afinación y menos dolor.
Una forma simple de practicarlo:
tocás la nota de partida, después la nota a la que querés llegar y recién ahí hacés la estirada. Así el oído ya sabe a dónde tiene que ir.
Si querés ver cómo suena esto en la práctica, lo muestro acá.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.



