Queremos tocar todo
Hoy vemos tantos guitarristas increíbles todo el tiempo que muchas veces terminamos queriendo tocar todo al mismo tiempo. Y ahí es muy fácil perder el foco.
Cosas que voy aprendiendo enseñando, tocando y estudiando.
Hoy vemos tantos guitarristas increíbles todo el tiempo que muchas veces terminamos queriendo tocar todo al mismo tiempo. Y ahí es muy fácil perder el foco.
Entender aunque sea los principios básicos de la música puede ayudarte muchísimo a improvisar mejor, aprender canciones más rápido y tocar con más libertad.
Por qué no siempre conviene tocar las seis cuerdas de la guitarra y cómo pequeños cambios pueden mejorar muchísimo tu acompañamiento.
Una frase de Pat Metheny me hizo entender por qué tocar con músicos mejores que uno puede cambiar completamente tu forma de escuchar y tocar.
Después de años sintiendo que el blues no era lo mío, un pequeño ciclo acústico me terminó enseñando a tocar de otra manera.
Un ejercicio simple para crear solos con más sentido.
Muchos guitarristas tocan demasiado… sin darse cuenta. En este artículo, una idea simple para hacer que tus solos suenen más musicales: aprender a dejar espacio.
Podés practicar muchas cosas… o avanzar de verdad.
Cuando estudiás, muchas veces tocás peor. Pero eso no es un problema.
Es parte del proceso.
El bending no es “estirar la cuerda”. Es llegar a una nota exacta. Y la diferencia está en cómo lo hacés.
Hoy en día la información sobra. El problema no es qué estudiar, es saber en qué enfocarse. Porque sin eso, es muy fácil perderse.
Parece exagerado, pero cuando el tiempo es bueno, todo cambia.
Y cuando no está… se nota.
“No estás haciendo vibrato.”
Me lo dijeron durante años.
Y tenían razón.
El vibrato no es un detalle: es lo que hace que una nota cobre vida.
En 1969, Claudio Gabis no tenía cómo lograr distorsión.
Entonces hizo algo inesperado: desarmó un grabador valvular y lo usó como amplificador.
De ahí salió el sonido de No pibe.
Y también una idea que sigue vigente:
no es el equipo… es lo que hacés con lo que tenés.