Después de volver a conquistar al público con Ahí Vamos y de protagonizar la gira más grande de la historia del rock latinoamericano con Soda Stereo,
Gustavo Cerati decidió dejar de pensar en el éxito y hacer el disco que él quería hacer.
Por primera vez en mucho tiempo, el objetivo era simplemente disfrutar del proceso creativo.
Esa libertad cambió por completo la forma de trabajar.
La canción Fuerza Natural abre el disco y anticipa muchas de las ideas musicales que aparecerán a lo largo del álbum.
Al contrario de “Ahí vamos”, donde casi todas las canciones nacieron de zapadas en el estudio, esta vez Cerati trabajó solo durante un año en una computadora con el Ableton live.
Compuso todas las canciones sin tocar ninguna guitarra. Trabajó con samples, que cortó, pegó y transformó, además de instrumentos virtuales MIDI.
El demo, sorprendentemente, contenía todos los elementos. Excepto las voces, que eran simplemente onomatopeyas y palabras sin sentido con melodía.
Cuando llegó al estudio, el desafío ya no era componerlas, sino darles vida con músicos e instrumentos reales.
La grabación se realizó en el estudio Unisono, propiedad de Cerati.
Antes de elegir un solo micrófono, los técnicos Castillo, Dorfman y Pucci marcaron los mejores espacios para ubicar los instrumentos, y cubrieron la sala con telas y alfombras para controlar la acústica.
El baterista, Fernando Samalea, cuenta que el estudio había sido equipado a niveles internacionales.
A partir de ese momento empezó un trabajo casi artesanal.
Cada músico tenía la tarea de transformar las capas digitales del demo en interpretaciones humanas.

En el bajo, Fernando Nalé, utilizó un Rickenbacker.
Leandro Fresco, colaborador habitual de Cerati durante la última década, completó las programaciones y texturas electrónicas que convivieron con las guitarras.
Las guitarras rítmicas y acústicas fueron grabadas por Gonzalo Córdoba.
Gustavo y Gonzalo probaron todas las combinaciones posibles para la grabación del riff principal, hasta que finalmente se decidieron por una Gretsch conectada a un Univibe.
La guitarra líder, en cambio, la grabó Cerati con una Fender Jazzmaster conectada a un Harmonic Transformer y un fuzz.
Faltaba la letra, que llegó tiempo después de grabar toda la parte instrumental, y fue compuesta entre Gustavo y su hijo Benito.
Cerati contó que esta vez se propuso escribir desde un punto de vista contemplativo, no desde el dolor o el desamor, temas omnipresentes, según sus palabras, en trabajos anteriores.
Hacia el final de la canción, Cerati buscaba transmitir una sensación de «fiesta interna».
Con Anita Álvarez de Toledo a la cabeza del grupo, incluyeron palmas, voces y exclamaciones.
Fue grabada en un ambiente distendido y espontáneo, y decidieron abrir una botella de absenta que había estado guardada por mucho tiempo en una especie de ceremonia.
La canción que había nacido un año antes en una notebook entre samples y sonidos virtuales, terminó convertida en una celebración colectiva.
Letra «Fuerza Natural» (Gustavo Cerati)
Puedo equivocarme
Tengo todo por delante
Y nunca me sentí tan bien
Viajo sin moverme de aquí
Chicos del espacio
Están jugando en mi jardín
Medirán
El azar
Con el viento
Fuerza natural
¡Y me eché a la suerte!
Nena, no volvió el ayer
Me puse delante de mis ojos para ver
Chispas de oscuridad
No es tan importante
Sé que Dios es bipolar
Cambiará
Como el mar
Lo que siento
Es algo natural
¡Y cada vez más fuerte!
Voy pisando, fósiles no me dejarán caer
Un mundo microscópico me sostiene de los pies
Naves como nubes cambian de velocidad
Mis pupilas dilatando otra noche más
Más azul
Es la luz
Si me alejo
Fuerza natural
Me perdí en el viaje
Nunca me sentí tan bien
Me perdí en el viaje
Nunca me sentí tan bien
Todo por delante
Todo está hablándome
Está cambiando el aire
Y nunca me sentí tan bien
