Aprendiendo el solo de NIB con un alumno descubrimos algo interesante.
Cuando escuchamos versiones en vivo, Tony Iommi toca siempre una frase característica y después improvisa.
El camino es parecido, pero nunca igual.
Cada vez me interesa menos la improvisación como demostración de habilidad.
Y más como una demostración de confianza.
Confianza para no aferrarse siempre a las mismas notas.
Confianza para que algo exista una sola vez y desaparezca.
Como decir:
«No necesito aferrarme a esta versión porque puedo crear otra.»
Hay algo muy generoso en eso.
Cada persona que escuchó a Black Sabbath en vivo escuchó un solo diferente.
Y sin embargo sigue siendo NIB.
Sigue siendo Tony Iommi.
Tal vez la identidad no está en repetir siempre las mismas notas.
Tal vez está en la forma en que pensamos y sentimos la música.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.

