Hay algo muy común, especialmente cuando uno empieza a tocar la guitarra.
La guitarra tiene seis cuerdas, pero eso no significa que haya que tocarlas a todas todo el tiempo.
Por ejemplo:
Si tocás un acorde de Mi mayor, podés rasguear todas las cuerdas sin problema.
Pero si hacés lo mismo con un Re mayor, algo empieza a sonar raro.
¿Por qué?
Porque aparece una nota que no pertenece al acorde (el Mi grave), y eso genera una tensión que no siempre queremos.
Entonces, ¿qué hacemos?
Elegimos qué cuerdas tocar, y cuáles no.
En el caso de Re mayor:
– evitá la sexta cuerda y usá principalmente desde la cuarta hacia arriba
Lo mismo pasa con Do mayor:
– conviene evitar la sexta cuerda y tocar desde la quinta
Parece un detalle, pero cambia muchísimo cómo suena el acompañamiento.
Y dependiendo del estilo, muchas veces incluso es mejor usar fragmentos de acordes en lugar de acordes completos.
Ahí ya no hablamos de correcto o incorrecto.
Hablamos de gusto y estilo.
Si te interesa mejorar tu guitarra rítmica, este tipo de decisiones hacen toda la diferencia.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.
