Hace poco leí una frase de Richie Kotzen que me hizo pensar.
«Cuando escucho algo en mi cabeza que mis dedos todavía no pueden hacer, ahí me siento y descubro cómo tocarlo.»
Me acordé de cuando empecé a estudiar.
Mi profesor me dio un cuadernito con 21 ejercicios de púa alternada.
Los estudié durante mucho tiempo.
Pero, mirando para atrás, creo que esos fueron prácticamente los únicos ejercicios «puros» que hice.
Después casi todo lo que practiqué fueron frases de canciones.
Un lick de Satriani.
Un solo de Slash.
Una frase de Pat Metheny.
Si hay algo que me gusta y todavía no puedo tocar, eso se convierte en mi ejercicio.
Creo que por eso me identifiqué enseguida con esa idea.
Richie no practica para algún día hacer música.
Hace música.
Y practica cuando la música le muestra un límite.
Abrazo,
Matias
Estas ideas también las comparto por mail en “Notas sobre guitarra”.
