En 1983, Charly García viajó a Nueva York con una idea clara: grabar su nuevo disco en el estudio fundado por Jimi Hendrix.
No tenía turno.
No tenía reserva.
Pero sí tenía un fajo de billetes.
Literalmente los agitó en la puerta del estudio… y logró entrar.
Ahí nació Clics Modernos.
El ingeniero fue Joe Blaney, que venía de trabajar con The Clash ,una de las bandas que Charly admiraba.
Participó Larry Carlton, guitarrista de Steely Dan, que además lo asesoraba en sonidos y técnicas.
Y también Pedro Aznar, que ya venía de tocar con el Pat Metheny Group.
Pero lo más revolucionario fue otra cosa:
Charly decidió dejar atrás el sonido clásico del rock argentino.
Usó samples.
Programó una batería electrónica Roland TR-808.
Y grabó uno de los discos más modernos de la historia del rock en español.

El curioso ritmo de “Nos siguen pegando abajo”
Hay algo muy particular en “Nos siguen pegando abajo”.
La batería marca cuatro pulsos, pero la guitarra hace algo diferente, el riff está construido en grupos de siete. Entonces cuando los dos ritmos suenan juntos se van desfasando.
Charly grabó este riff con su icónica Rickenbacker 365.
Charly convirtió a James Brown en un sample
En “No me dejan salir”, Charly utilizó un fragmento de una canción de James Brown.
Yo recreé todo este proceso en mi computadora (video).
Pero en 1983, cuando Charly grabó “Clics Modernos”, Pro Tools todavía no existía.
Para hacer esto utilizó un sampler, un grabador de muestras, E-mu Emulator I.
El secreto detrás del solo de «Los Dinosaurios»
Para grabar “Los Dinosaurios”, Charly García invitó al gran guitarrista Larry Carlton.
Le dio libertad total, pero después de hacerle una pregunta clave.
“¿Por qué me gustan más tus solos con Steely Dan que los de tus discos solistas?”
Larry respondió:
“Porque en Steely Dan, los solos los compone la banda. Yo grabo varias tomas y después hacen un comping, eligiendo las mejores partes.”
Y eso fue exactamente lo que hizo Charly.
Así construyó el solo final de “Los Dinosaurios”.
La técnica de Larry Carlton
Muchos deben estar pensando:
“¡Pero esa canción no tiene solo de guitarra!”
Porque lo que se escucha parece un teclado o un sintetizador. Pero en realidad es una guitarra.
Larry Carlton utilizó un pedal de volumen para hacer que cada nota aparezca progresivamente, sin escuchar el ataque de la púa.
Y ese sonido tan particular es justamente lo que hace que su intervención pase casi desapercibida.
Larry Carlton también participó en «No soy un extraño» y «Plateado sobre plateado».

